¡Celebre la vida con sus estudiantes!


Educar no es solo enseñar a pensar y razonar a nuestros estudiantes, también es aprender a vivir. Y uno de los gozos más grandes que podemos disfrutar es celebrar la vida. Esta celebración no es la búsqueda del placer en una forma egoísta y hedonista. Una fiesta genuina no se reduce a estimular los sentidos, aunque con mucha frecuencia estos son movidos y despertados. La celebración a la vida es la respuesta natural a la maravillosa realidad de saber que somos hijos de Dios. Y aún mas, vivir en el mundo hermoso que El creó, con toda su riqueza, variedad, forma, color, intensidad, expansión y propósito.

Educar no es solo enseñar a pensar y razonar a nuestros estudiantes, también es aprender a vivir.

En su reprensión a Job, Dios enfatiza la grandeza de su creación y le previene de no malinterpretar sus propósitos. “¿Dónde estabas tú cuando puse los cimientos de la tierra? Dímelo, ya que sabes tanto. ¿Quién decidió sus dimensiones y extendió la cinta de medir? ¿Qué sostiene sus cimientos y quién puso su piedra principal mientras las estrellas de la mañana cantaban a coro todos los ángeles gritaban de alegría?” (Job 38:4-7, NTV). Evidentemente debemos maravillarnos de las cosas que Dios ha creado.

Un escritor expresa este sentido de celebración en el simple hecho del disfrute de comer una naranja. Dios pudo haberle dado a la humanidad comida sin color, textura, aroma y sabor. De hecho, Él pudo haber hecho el mundo aburrido y gris, pero no lo hizo. Los maestros deberían animar a los estudiantes a consideraran esa sencilla fruta: la naranja. Ellos podrían ayudarles a observar el color, la textura y el aroma de esta fruta, descubrir juntos las razones para disfrutar de las naranjas ademas de los muchos nutrientes que proveen a sus cuerpos. La escuela cristiana debe equipar y estimular a sus estudiantes para regocijarse en lo que vale y rechazar las influencias distorsionadas del hedonismo y el materialismo.

En una forma similar, la escuela cristiana debe ayudar a sus estudiantes a tener sentido del humor. Ellos deben saber que la historia va a terminar bien para aquellos que pertenecen a Cristo Jesús. La vida no es solo un suceso después del otro, todo tiene una razón y un propósito a través de ella. Hay razones importantes para celebrar la vida y sonreír, existen razones para tener gozo aquí y ahora. Dios le ha dado a su creación un diseño único y especial y las escuelas cristianas y sus maestros deben ayudar a los estudiantes a verlo. De esta manera podrán darles fundamentos bíblicos sólidos para deleitarse en la creación y en su Creador.

 


 

Tomado del libro First the Foundation! a Primer for Christian School Education por Stephan Kaufmann.

2017-07-04T23:38:37+00:00